Reflexión
Según la RAE la palabra
escuela; del latín schola; posee
varias definiciones; ninguna que logre acercarse a los espacios, momentos y
sujetos que conforman una escuela en su esencia. Paulo Freire presenta un
significado que llena de alegría a cualquier maestro preocupado por la
educación. “La escuela es un lugar donde se hacen
amigos, No se trata sólo de predios, salas, cuadros, programa, horarios y
conceptos... La escuela es sobre todo gente, gente que trabaja, que estudia,
gente que se alegra, se conoce, se estima. El Director es gente, el inspector
es gente, el profesor es gente, el alumno
es gente, cada funcionario es gente. La escuela será cada vez mejor en la
medida en que cada uno, comparte como colega, Amigo y hermano…”[1] Esa es la escuela que toda comunidad
necesita, que toda familia busca y que todo niño anhela. ¿Será que las Instituciones
educativas de la ciudad alcanzan este ideal?
Los
alumnos en las aulas son alegres, espontáneos, sinceros y llenos de inocencia y
esa gente mencionada, son personas que
con esfuerzo y teniendo en cuenta el contexto, la población y las necesidades;
diseñan unas metas educativas para que los estudiantes
cumplan objetivos y se formen en valores; pero ¿tendrán en cuenta la FELICIDAD?
La esencia de los niños y jóvenes se ve moldeada desde intereses que posiblemente son importantes pero en ocasiones
no fundamentales para que un ser humano
sea feliz.
El núcleo principal que
acompaña el proceso que se lleva en la escuela es la familia; promotora diaria
de la educación y la vida del estudiante aunque en ocasiones es solo en un
porcentaje diario. Cuando algunos principios de la familia no son compatibles
con las normas o visión de la escuela pero aun así están dispuestos a dejar a
los chicos en la institución, puede causar en ellos una confusión en sus ideas.
Para modificar la relación de la escuela
y la familia y crear canales de comunicación
es mejor negociar y es probable que se pueda encontrar”una solución
menos disfuncional que trasmitirles a los niños un permanente doble mensaje”[2].
Trabajar en equipo con la familia, hacerlos participe de su formación académica
de eso se trata compartir como colegas, amigos y hermanos.
Las buenas relaciones entre los
integrantes de una escuela marcan el ejemplo que los estudiantes necesitan para
tropezar con una realidad diferenciadora de la que encuentran en su realidad,
en su vivir. Lograr un trabajo concatenado es difícil porque cuando se es
grande se pretenden tantas cosas complejas que las simples no son relevantes.
La escuela está determinada por las relaciones de la gente, por sus lazos y
felicidad. Y el ejemplo es la estrategia perfecta para la siembra de esa unión.
Sonia
Gp.(2012) Recuperado el 15 de abril de 2013, de http://soniagpartes.blogspot.com/2012/01/mafalda-y-la-escuela.html
[1] …Nada de islas
cercadas de gente por todos lados Nada de convivir con personas y después
descubrir Que nadie tiene amistad con ninguno Nada de ser como el tijolo Que
forma una pared quedando indiferente Frío y sólo. Lo importante en la escuela
no es sólo estudiar, No es sólo trabajar, es también crear lazos de amistad, Es
crear un ambiente de camaradería Es convivir Ahora es lógico... Ninguna escuela
así va a ser fácil Estudiar, trabajar, crecer, Hacer amigos, educar, ser feliz.
Freire, Paulo. "Educación para la
liberación". Desarrollo y Cooperación (D+C) N° 6, 2001,
Noviembre/Diciembre. Frankfurter
[2] Martiña, Rolando.(2003).Escuela y familia, Una alianza necesaria.
Argentina: Editorial Troquel S.A Pag 112
